lunes, 18 de agosto de 2014
El partido perfecto
Tienen el sentido agudizado para ver los defectos del contrario, y no las virtudes de su equipo. Ellos buscan al rival perfecto, que compita con una super selección. Quizás ese sentimiento de superioridad se transmitió de la era Maradona, donde estábamos aventajados, y podíamos decir cualquier cosa, no nos importaba, teníamos al mejor.
Realmente yo considero que viendo un partido de la selección, no importan los defectos del equipo contrario, así estemos metiendo el gol número 10, y los defensores fuesen de madera, hay que resaltar nuestras virtudes no desperdiciando las oportunidades que nos dan, de esa clase de estadística se nutre el fútbol. Siempre habrá una virtud que valorar, y no un defecto del contrario.
- A Irán le cuesta mucho acomodar su defensa.
Realmente señor relator, me importa un comino. Perdón, el comino es muy rico en las empanadas. Me importa un bledo.
Podríamos disfrutar mucho más, muchísimo más, si nos ¿engañaran?, y consideren que el rival es bueno. Y que nosotros somos unos grandes. Esto me parecería sano, totalmente sano. Harían disfrutar al pueblo con ese relato entusiasta. En contraposición, los relatores están enfermos. Enfermos de un vicio de latiguillos incorporados. Estaría buenos que repitan un poco más el tiempo en el que está el partido, así como el locutor de radio repite el número de la emisora, o la temperatura, o la hora.
Evidentemente, es una postura de sabedores de fútbol, y no de hinchas. Tienen títulos importantes, pero nada quita que esos títulos les haga saber lo que es más sano. Sería sano por ejemplo, para mí:
-Argentina supo aprovechar los espacios en la defensa y convirtió un magnífico gol -esto sería el extremo de mi crítica al rival.
Es una cosa rara que quizás provenga también de la escuelita de relatores, no se, imagino. ¿O del uso y las costumbres del relator? ¿Por qué digo que es rara? Porque si nos creemos muy buenos, entonces criticaremos al rival, total igual le ganaríamos, como un super equipo. Pero, con está lógica simple y pura, ¿qué querrá decir no corregirlo? no ver sus defectos, ver nuestras virtudes. También, ello es muestra de querer a nuestro equipo.
Ahora querer y sentirnos superiores no es lo mismo. Entonces, a la selección se la cree superior, sin embargo, no se si se la quiere tanto.
Quizás los relatores piensen en el próximo rival, que es mejor. Pero ¡No!, los muy hijos de puta, por más que estemos jugando con Holanda, ven el defecto del contrario. Debo destacar que esta costumbre fue un poco menos acentuada en este mundial 2014. Quizás hallan leído un resumen de esto que escribí por ahí.
Creo que se podría asociar esa conciencia super crítica, a la nación argentina. Nos queremos mucho, queremos mucho a nuestra tierra, pero ante la impotencia de no poder hacer nada para que esté mejor, criticamos, sobre criticamos, como super concientes. Jugamos un partido en el que nos sabemos mejores, pero atados de manos.
lunes, 11 de agosto de 2014
Física de la naranja
La cuestión es que yendo a la verdulería-frutería (hablemos correctamente), encontré que había naranjas de jugo de diferentes precios. Entonces, antes de pensar para mí, como adjudicándole al "verdulero" cierta bondad y sabiduría, le pregunté: "esas naranjas que usted menciona, que valen $8 el kilo y que usted dice que el precio se justifica por su abundante jugo ¿en verdad tienen más jugo y por ello serán entonces más pesadas?".
Mmmm creo que aquí el lector sospecha de cierta transcripción idealista de la conversación, cierta traducción absoluta al lenguaje literario. Y tiene efectivamente razón, la conversación fue en realidad así, con gente esperando atrás mío para comprar, inclusive.
-¿Cuanto están las naranjas de jugo?
-$8
Aquí el comercial verdulero hizo una lectura de mi cara, o de mi tono de voz, vaya uno a saber, en definitiva ¡Son años de experiencia! A pesar de yo querer simular cierta ingenuidad, debo destacar la carente inteligencia del verdulero para la gramática extensa, y la desfiguración sagaz de su sentido de la percepción mercantil.
-Pero mirá que son las naranjas ... -(y aquí no recuerdo que me dijo). Como todo saber específico, en definitiva, te pueden decir cualquier cosa, que uno no entiende nada, y para colmo, no se acuerda.
-Ah! y, ¿son más pesadas? -en realidad, acá entre nosotros, los acuerdos comerciales, no necesitan mucho de la gramática española, quizás en ese acto, se escondan dos grandes dramaturgos.
-Tenes que probarlas, nada que ver.
-¿Tienen menos pulpa?
-Es otra cosa, cuando las probas me avisas.
... y yo pensaba todo el tiempo en las naranjas a $4 el kilo de oferta, y en mi vagancia de ir hasta esa verdulería. Como ya sabemos de entradas anteriores, el tiempo es dinero, y dedicar tiempo en caminar un poco, en detrimento de pensar en nuestro nec ocio ... Nos hace ahorrar dinero y perder nec ocio.
Ahora poniéndonos a pensar un poco, un poco más, un litro de agua es igual a un kilogramo, en condiciones de presión y temperatura normales. El jugo de naranja está compuesto de un 90 % agua. Por lo tanto el peso de la naranja con más jugo debería ser mayor, o mayor su tamaño. No noté cáscaras más gruesas, en estudios posteriores, entre una naranja y otro, aunque preliminarmente, en el momento, tampoco me había parecido así. Si el tamaño de la naranja crece, debería crecer el tamaño de su cáscara proporcionalmente al tamaño de su pulpa, independientemente del grosor de la cáscara.
En definitiva, las naranjas baratas no eran menos dulces que las que el verdulero consideraba que debían ser más caras.
Descubrí entonces, que comprando las naranjas baratas el otro día, había hecho el mejor negocio de mi vida.
10 días después vendí mi auto regalado, porqué me calenté por comprar una camioneta, quizás influido por alguna publicidad, quizás no.
domingo, 27 de julio de 2014
La teoría del antecedente
Los antecedentes están presentes en el ámbito criminalístico, ¿como en ningún otro?
Pues creo que todos sabemos de la existencia del VERAZ. Y si tuviese tiempo, que si el tiempo es dinero, el que invierte poco tiempo tiene mucho dinero; pero tiempo tengo. Digo que, si querría hacer esto más largo, explicaría que es el VERAZ, para abultar el escrito.
El antecedente presupone a una persona que no cambia, o poco predispuesta al cambio. Si alguien se suicida, verán que ya tenía antecedentes de haberse querido quitar la vida, y sospecharán menos de un homicidio.
Si el antecedente es para una estadística de la persona, quizás sirva para sacar conjeturas. Si el antecedente se hace general ayuda a otros a prevenir comportamientos riesgosos. ¿Cuál es más peligroso? ¿el antecedente que posee una persona de otra?, ¿o el que una persona posee de otra y comparte y se hace general?
Demostraría que el antecedente en otros ámbitos, donde se extiende, en donde la coyuntura es el prejuicio, atenta contra la naturaleza humana (que es la de cometer errores), si tuviese tiempo, ¡claro!. El prejuicio antecede y juzga.
El antecedente, sin embargo, da libertad, la de equivocarse a sabiendas.
el super para nosotros
¿50 % de descuento en la segunda unidad es lo mismo qué 3x2? bueno, yo tengo la solución a ello, piénselo el lector, y en todo caso opine.
¿El manual del supermercadista dónde se adquiere? ¿Se adquieren las destrezas con la práctica?
Quizás algún periodista habla sobre esto, y yo, como no compro revistas ni diarios, no lo leo.
POR FAVOR SI LEISTE ESTE BLOG ME GUSTARÍA SABER COMO LLEGASTE HASTA EL Y MAS O MENOS DE DONDE SOS, Y SI ES POSIBLE MAS O MENOS, QUIÉN SOS.
sábado, 29 de marzo de 2014
La compra
A clientes que me llaman por reparaciones, y veo lo que compraron les pregunto, ¿por qué no me llamaron por asesoramiento? ¡Si no te cobro nada!
Trato de ser amable y no mencionar la porquería que compraron, y hacerlos sentir bien, aunque me cueste.
Después de alguna reflexión de por que no me llamaban, me dí cuenta de lo poderoso que es la publicidad, y luego de lo poderosos y entrenados que están los vendedores, al servicio de los talentosos y poderosos negociadores de cultura judía.
Pero hay algo aún más fuerte, que es el impulso. El impulso de comprar. Y indagando en mi interior, y en mis lecturas apresuradas, y en mis estudios autodidactas y filosóficos, mi bagage, mi biblioteca interna descubrí que ese "impulso" está dado por algunas razones.
Una de las razones es que uno se tiene que desquitar, tiene que sublimar, tiene "eyacular" todo el esfuerzo de su trabajo en la compra de algo. Ese momento, pues, el de la compra, a algunos los lleva a sensaciones más orgiásticas que placenteras. En ese momento, íntimo, en donde uno se cree que elige, cuando ni siquiera está optando, uno demuestra su pequeño poder adquirido, es la revancha, es la alineación adquirida en este mundo donde fuimos adiestrados para el consumismo y la codicia funcional retroalimentada.
En ese momento quizás gobiernen nuestros testículos, nuestras pulsiones o nuestro ego.
Ese momento es personal (soy consciente aquí, mi estimado y profano crítico, que paso a primera persona, para que no tengas prejuicios), y nadie nos lo puede quitar, ni el mejor asesor.
Yo quería, iluso, participar de los momentos más importantes de la vida de algunas personas, sin ser consiente de ello.
Lo bueno, tiende a suceder, es lo más caro. Es preferible dosificar algunos placeres.
Hay pastores evangelistas que dicen, que en esos momentos, en que incluso nos endeudamos, interviene el mismísimo demonio. Intelectuales, sin embargo, citan al demonio del fausto. Cada vez más presente en nuestra sociedad, ese demonio no adminte nuestro mejor alegato ante la firma de nuestra alma. A nuestro mejor recurso, responde con una risa arrebatada.
viernes, 14 de marzo de 2014
El pibe que tenía códigos
-Delator y buchón, son sinónimos -dijo Javier.
Luego continuó.
-Claro, pero no es lo mismo delatar, que denunciar -dijo José.
-¿Como es eso?
-Para explicarlo te contaré una historia:
Pablo era un pibe de barrio. Aprendió códigos de barrio. No había terminado el secundario. Todos lo querían. Pero siempre en el barrio hay uno que te tiene mucha bronca, es inevitable, casi para todos los seres. Aún así, en general, Pablo se consideraba muy querido. Claro está, cuando uno es muy querido les es muy difícil, a los que te tienen bronca, exteriorizar la misma. ¿Todos debemos tener un enemigo inevitablemente? Siempre hay conflictos de intereses, aunque sea mínimos. No los llamemos enemigos, llamemoslos, en el sentido más cristiano posible, gente que no nos tiene simpatía, gente que se mostraría indiferente si nos ve ahogándonos en un río, gente que tardaría, en el mejor de los casos, 1 hora en traernos el salvavidas, solo si alguien pudiese juzgar su omisión.
Era el barrio de mataderos, dónde los árboles se sentían queridos, porque los chicos aún jugaban a las escondidas, y los utilizaban de escondite. En ese entonces las podas no eran tan tajantes, y aún se podía trepar a los árboles frondosos y perderse en sus ramas Se podía también sentir un aroma rancio en las tardes, cuando el viento venía del suroeste.
A Pablo, de chico, Jorge le rompía los autitos. Pero no lo hacía adelante del pequeño e inocente Pablo. Ya de chico Santiago había adoptado estrategias en las cueles le sacaba alguna ruedita de tal manera que Pablo se daba cuenta a la semana, o a los quince días. Pablo reflexionaba entonces acerca de quién había sido el culpable, y esto le consumía mucho a su cerebro. ¿Había sido el hermanito de Leo cuando vino a casa? ¿Tal vez el lo piso sin darse cuenta?
Pero Jorge tenía ese capacidad cínica, de no ser descubierto en el momento, de quizás pasar inadvertido, esa actitud un poco de cobarde ... Esa capacidad, el sabía, generaba más dolor en su víctima.
Pablo entonces, al descubrirlo sentía un gran dolor, una puñalada en el estómago, su flamante y lindo autito nuevo, con rueditas de goma, ya no tenía una rueda.
Pero una vez, ya un poco más grandes, Jorge le mató a Pablo un gatito, y Pablo se enteró de ello. ¡Qué maldad por Dios! Pensaba entonces ¿a quien contárselo? No pensó demasiado, llorando, en comunicar la triste noticia a su padre. Su padre, al menos el lo recordaba así, no se ocupó demasiado del asunto.
Pero el jóven Pablo no podía decir el nombre de Santiago a nadie más, ya que tenía códigos. Aún cuando sabía que había sido él con certeza, aún cuando tuvo la primer dicha de su vida, la dicha de conocer a su enemigo. Aún así no podía ser buchón, aunque el mismo fuese la víctima. Nadie se había tomado el trabajo de escribir los códigos de barrio, y así como uno desconoce los 10 mandamientos, el Ave María o algunos la tabla del 8. Y también así, como uno desconoce algo escrito, que se pudiese encontrar en internet, algo no escrito, como el "código de barrio", se desconoce aún más y pocas veces se debate su reglamentación.
Pablo era víctima, y aún así, prevalecía el código de no delatar las travesuras del otro.
Continuará ...
sábado, 22 de febrero de 2014
Preso precioso
-Discúlpeme señor, tiene que acompañarme.
-¿Pero por qué? ¿Si yo no he hecho nada?
-Ha dejado impaga la factura de gas.
Mi celda era amplia y vacía, con paredes de hormigón. Entre estas, y el techo, había como tres metros. Tenía unos barrotes de hierro gruesos, tras los cuales había largos corredores, por donde deambulaban los guardias. Entraba la luz del atardecer por grandes claraboyas. Mis ojos iban de un rincón a otro. Había en el aire una mezcla de suspiros, susurros y un inquietante bullicio.
Más tarde, al parecer había llegado el momento de descansar, ese era mi primer día. El ambiente se silenció un poco y los guardias pasaban con menos frecuencia.
En un momento, de la celda de al lado, alguien me tiró una soga. Trepé, y bajé a la otra celda, en donde estaba sentado un hombre con una pava y un mate. Me invitó uno. Su celda, a diferencia de la mía, tenía en la pared que daba al fondo unos ganchos por los cuales se podía trepar.
-Adelante, recorré la prisión, estando acá podes gozar de mis privilegios.
Entonces subí, y encontrándome ya arriba de una pared, fui recorriendo la prisión sentado en las paredes, con movimientos toscos, como podía, ya que no me animaba a pararme, tal vez por vértigo. Me vio un guardia fuera de mi celda, pero hizo la vista gorda.
-¡Por Dios! -dije en voz alta- necesito una aspirina.
Entonces de una celda escuché con eco:
-Andá hasta el quiosco, si seguís por esa pared hasta el fondo, luego podés saltar afuera.
Por más que la propuesta era tentadora, no me animé a hacerlo. Seguí recorriendo las paredes, ahora conformaban celdas que evolucionaban en sucesiones de canchas de paddle, fútbol, y pequeños estudios televisivos. En algunos lugares había más actividad social, y hasta me invitaron un trago de Whisky.
De unas celdas lejanas, cuya progresión no me anime a transitar, pude rescatar algunas frases en el aire.
- El que sabe sabe, y el que no, es jefe.
- No quiero ir a laburar.
Ya de vuelta en mi celda, me percaté de estar en una cárcel diferente. La autoridad se ejercía de otra manera, estabas en perpetua y amistosa vigilancia, sólo se ocupaban de saber de uno los altos jefes, y no necesitaban de intermediarios alcahuetes, que siempre generan conflictos, y empeoran las cosas, en pos de obtener algún beneficio. Sentía aliviado la ausencia de autoridades que, al verse limitadas en sus funciones, buscaban otros recursos, que eran las raíces de los males de la humanidad.
Desperté de mi sueño con la certeza de saber , que el que creó ese clima, en donde los reclusos no tenían ni la menor intención de escapar, era un genio.
jueves, 20 de febrero de 2014
Los extraterrestres
... Y haciendo una costumbre, hablaré del mundo de las películas, como lo hace tantos autores que quieren explicar algo que se supone complicado, y dar ejemplos de sucesos de las películas, para acercarse a algo que está cerca del común de la gente. Avatar!, en donde, cambia la situación y somos los seres humanos los que conquistamos un mundo menos avanzado. Claro!, algo así como cuando vino Colón a América... Yo antes de Avatar, ya decía que era mucho más probable eso, que nos conquisten. Y esa probabilidad llego a Hollywood. No se quien fue el escritor de Avatar, de si viene de un animé. La cuestión es que puedo presumir que algo así yo pensaba hace 10 años atrás. Pero la idea no es original de Avatar, ni tampoco original de este autor. Aparentemente es original de españa, de la primera película de animación 3d. La verdad no tengo ganas de buscarla en google, pero el que quiera puede investigar al respecto.
Ahora si, citaré la idea de un amigo sobre los extraterrestres:
Juancho, al que cambié el nombre por motivos de privacidad, dice que los extraterrestres están mirándonos todo el tiempo, con Drones en forma de mosquitos, y además nos hacen análisis de sangre, donde a partir de la sangre, saben interpretar todo nuestro genoma y según palabras textuales de Juancho:
-¿Quién sabe para que carajo quieren nuestra sangre? Pero que se llevan muestras se las llevan. ¿Para que carajo van a querer hacer un híbrido de la mierda que somos? Al contrario, quizás les gusta mejorar nuestra raza, como si fusemos perros Cooker. Pero nosotros mismos ya empezamos a mejorar nuestra raza con la medicina avanzada y la genética, ¿entonces para que se meterían?
Pidiendole a Juancho que se explayara me dijo.
-La gente espera naves extraterrestres, un alien cabezón, pero lo más cercanos que estamos de los aliens, es a travéz de mosquitos y moscas, es decir, de sus drones. Nos tienen vigilados todo el tiempo, y pueden procesar la información de cada uno de los seres humanos. En realidad, nos cuidan. Si sus drones, entrometidos con moscas comunes, o mosquitos, ven que estamos por destruir el mundo, intervienen. Incluso, a travéz del mosquito extraterrestre, los Aliens podrían ser nuestros dioses, inyectándonos sustancias o nanobots que favorezcan nuestros deseos o nuestras súplicas. O que nos curen, ¿por qué otra cosa seria reza uno?
Evidentemente, la intervención alien es reciente, sino no hubiesen dejado que pasara por este planeta el Cristianismo bélico, el cristianismo hipócrita de antaño.
Juancho me dejó pensando, ahora, a veces, cuando veo un mosquito, rezo, y les pido a los Aliens que por favor, por lo menos a mí, no me causen irritación ni prurito.
miércoles, 19 de febrero de 2014
Los zombis
Reflexiones sobre los zombis.
Le están errando las películas con el origen del zombi.
Aparte, por más que un documental sobre zombis y la posible extinción de la humanidad haya echo un análisis y haya dicho que podía ser posible, no distinguieron entre un tipo de zombi y otro.
Por otro lado, estoy en total acuerdo con Adolf Huxley, en Vuelta a un mundo feliz, en donde explica su experiencia con las drogas. Por mi parte, creo que el mejor efecto de las drogas es quebrar estructuras.
¿Se hará la droga que derribe la estructura del capitalismo?