En mi economía diaria, encontré otro de los justificativos de por qué las carencias te hacen usar un poco el cerebro. No está negado de que la abundancia también lo haga, pero hay que adoptar una postura.
La cuestión es que yendo a la verdulería-frutería (hablemos correctamente), encontré que había naranjas de jugo de diferentes precios. Entonces, antes de pensar para mí, como adjudicándole al "verdulero" cierta bondad y sabiduría, le pregunté: "esas naranjas que usted menciona, que valen $8 el kilo y que usted dice que el precio se justifica por su abundante jugo ¿en verdad tienen más jugo y por ello serán entonces más pesadas?".
Mmmm creo que aquí el lector sospecha de cierta transcripción idealista de la conversación, cierta traducción absoluta al lenguaje literario. Y tiene efectivamente razón, la conversación fue en realidad así, con gente esperando atrás mío para comprar, inclusive.
-¿Cuanto están las naranjas de jugo?
-$8
Aquí el comercial verdulero hizo una lectura de mi cara, o de mi tono de voz, vaya uno a saber, en definitiva ¡Son años de experiencia! A pesar de yo querer simular cierta ingenuidad, debo destacar la carente inteligencia del verdulero para la gramática extensa, y la desfiguración sagaz de su sentido de la percepción mercantil.
-Pero mirá que son las naranjas ... -(y aquí no recuerdo que me dijo). Como todo saber específico, en definitiva, te pueden decir cualquier cosa, que uno no entiende nada, y para colmo, no se acuerda.
-Ah! y, ¿son más pesadas? -en realidad, acá entre nosotros, los acuerdos comerciales, no necesitan mucho de la gramática española, quizás en ese acto, se escondan dos grandes dramaturgos.
-Tenes que probarlas, nada que ver.
-¿Tienen menos pulpa?
-Es otra cosa, cuando las probas me avisas.
... y yo pensaba todo el tiempo en las naranjas a $4 el kilo de oferta, y en mi vagancia de ir hasta esa verdulería. Como ya sabemos de entradas anteriores, el tiempo es dinero, y dedicar tiempo en caminar un poco, en detrimento de pensar en nuestro nec ocio ... Nos hace ahorrar dinero y perder nec ocio.
Ahora poniéndonos a pensar un poco, un poco más, un litro de agua es igual a un kilogramo, en condiciones de presión y temperatura normales. El jugo de naranja está compuesto de un 90 % agua. Por lo tanto el peso de la naranja con más jugo debería ser mayor, o mayor su tamaño. No noté cáscaras más gruesas, en estudios posteriores, entre una naranja y otro, aunque preliminarmente, en el momento, tampoco me había parecido así. Si el tamaño de la naranja crece, debería crecer el tamaño de su cáscara proporcionalmente al tamaño de su pulpa, independientemente del grosor de la cáscara.
En definitiva, las naranjas baratas no eran menos dulces que las que el verdulero consideraba que debían ser más caras.
Descubrí entonces, que comprando las naranjas baratas el otro día, había hecho el mejor negocio de mi vida.
10 días después vendí mi auto regalado, porqué me calenté por comprar una camioneta, quizás influido por alguna publicidad, quizás no.
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