martes, 8 de diciembre de 2015

Incoherencias espirituales

Hay quienes dicen que hay que vibrar alto y ser positivos para que el mal no nos afecte.
Realmente soy un tanto ignorante para buscar referencias en San Agustín.
Hay quienes dicen también que nos llega  la mala onda de "gente". Y que cuando la mala onda termina de hacer efecto rebota de alguna manera, llegándole más fuerte a quien la emitió.
Imagino que la mala onda es un aviso a algún demonio de turno. Es una especie de entrega a un chorro, pero en este caso a un demonio que opera espiritualmente y como intermediario, para que cosas malas sucedan.
Ahora si una tiene mucha, pero mucha buena onda, se estará regocijando en su dicha y en sus pertenencias, de modo que eso generara envidia en la "gente".
La actitud correcta es estar contento pero no decir por qué razón. Y poner una cara acorde.
Si nuestra dicha es de amor, emitir mensajes de amor, con sonrisas, pero no
decir de ninguna manera que hemos encontrado un excelente amante. Pongamoslo en situación y en palabras.

En el trabajo:
_ Hola querida gente. ¿Como están? Yo excelente, no se que hacer con tanta dicha.

-Si? Que bueno? Que te tiene tan contento?
-Eh bueno. Simplemente ando feliz, no necesito más que un hermoso día para estar contento.

Recordemos que confesar que estamos con una chica hermosa, puede causar que esta nos deje, o se enferme de varicela, desfigurándole la cara. Todo esto proveniente de la envidia, de nuestro interlocutor, o de la persona a quien nuestro interlocutor, le cuente nuestra dicha. En el mejor de los casos ligaremos un ojeo.

Pero a nuestro amante no le pasará nada si es que este tiene la actitud correcta. ¿Pero le puede pasar algo si hay un enfrentamiento entre su buena vibra, y la mala vibra que nos ha mandado "la gente" a quien confesamos, desprevenidos, el motivo de nuestra alegría? Acá la situación espiritual se hace un kilombo, y una guerra entre ángeles protectores y semimacumbas de envidia que viajan por el aire. Entre ojos siniestros y curadores de ojeo a la distancia.

Una vez charle con una supuesta bruja  sanadora que me dijo que todo era más simple.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Teoría masturbacionista

Encontré en el centro porteño a Pablo, un amigo de barrio de la infancia con el que compartimos miles de escondidas, manchas y partidos en lo que se llama la curtiembre. En las periferias de los barrios de mataderos se situaban las fábricas que curtían el cuero. La puerta principal de una de ellas servía de arco metálico de fútbol. A veces sueño en ser una persona de dinero y comprar esa puerta, junto a las voluntades de las chicas de barrio que nunca recabaron en mí. La puerta, en este caso, es mucho más persistente en cuanto a su forma.
Pues tener esa puerta en mi mansión, me haría más feliz definitivamente.
Mi abuelo trabajaba en la curtiembre, y recuerdo un hermoso pedazo de cuero junto con un papel. Nadie en mi familia conservó nada. Todos apresuradamente vivieron el hoy, trabajando para el pan diario. La sensación que me quedó es que es muy difícil conservar algo a través de los años.
El cuero, según me dijo mi padre en aquel entonces, era el producto de una fórmula desarrollada por mi abuelo para tratar el cuero y/o darle cierto color. Mi abuelo falleció y nunca más vi eso.
Uno es niño y ve las cosas como algo consumado, y con los años se da cuenta que cada vez más puede cambiar esa realidad. Por ejemplo, ¡como arreglaría hoy ese maldito y viejo calefón de mi casa de la infancia! Ese calefón que de niño me hacía pasar frío en mis baños de inmersión.
Pediría hoy poder entrar, esa curtiembre que aún está, tiene las ventanas con ladrillos. Imaginaría a mi abuelo trabajando el cuero. Mi abuelo que me dejó a mis 4 años, y una semana antes de desaparecere me llamó para que le apagase el nebulizador.

Mi amigo de barrio, Pablo, tomaba su segunda cerveza de litro en un lúgubre bar del centro. El encuentro fue de casualidad y verlo me hizo tener una restrocpectiva de mi vida. Entonces me contó que él tenía una teoría. Que en todos estos años de experiencia le habían servido para sacar ciertas conclusiones.
Me sorprendió cuando continuó diciendo que el sabía acerca del eslabón perdido en la teoría de la evolución. Más me sorprendió siendo que el era cartero y no científico.
Me dijo pues que el mono hombre empezó a no depender tanto de las monas, por su capacidad de auto satisfacerse con sus cinco dedos. Y fue esto lo que al mono hombre le permitió empezar a ser hombre, ya que podía empezar a usar una primitiva imaginación.

jueves, 5 de noviembre de 2015

El ejedrez

Según el punto de vista de mi amigo Evaristo Sanchez, el ajedrez se creo hace mucho tiempo por una persona más inteligente que las más inteligentes, para que se enfrenten 2 mentes en un desperdicio energético. Es una especie de soga de la que tiran 2 personas casi con la misma fuerza, a ver quien se cae.
Depende también del descuido, incluso de la distracción.
Para Evaristo, una vez aprendidas las reglas, se acaba el juego.
Además agrega que seguramente es un juego aprendido hace como 1000 años a pedido para algún rey, el que no quería que gente inteligente conspire contra su trono.
Es un mini circo romano, donde combaten caballos, gordos y enanos.
Hubo gente que quiso y fue la mejor, pero descuido una familia. Evaristo lo vivió con su abuelo. Tipo raro. El destino de toda una estirpe puede estar signado por los vicios de un abuelo. Un abuelo que pensó en él mismo. Aún así su auto exigencia era tal que nunca brillo.
Hoy en día, reflexiona Evaristo, esta lleno de niños que añoran a sus exitosos padres, para sostener una charla que dure un partido de ajedrez.